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jueves, 29 de diciembre de 2011
Un abril lejano, un diciembre sin calor.
Grapando cada sensación alejada de los dominios de mi propio hogar, admirando el entrecejo de cada calle. Volar en un carrousel de imagenes, el sol de medio día bañando cada reflejo dejando intactos a los amantes, inaugurando sensaciones a cincel. Resplandece su ciudad, acurrucada entre su majestuoso río, acallando a los comediantes y acorazando la atención
Gloria para las pasiones escondidas mientras el ocaso oscurece el rastro de toda herida.
Abrazados por sábanas, que refulgen mientras las lenguas de fuego calcinan los susurros.
Tejiendo las pasiones olvidadas y proclamando un nuevo día que anestesie los recuerdos, a sabidas de que lo que en un día fue tuyo, lo seguirá siendo en tu recuerdo.
Marchamos.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Epitalamio de grafemas.
No puedo deglutir mis desidias con poco más que carbón y leche en una taza de barro.
No considero el propio bien algo a malgastar, no atribuyo méritos a mis paseos por otros rostros,
pero es que el verde que ahora cubren mis días lo he sembrado yo. Flores lampiñas de hojas erizadas, revueltas pero de una belleza impoluta. Con el olor del café al pie de mi cama y las rebanadas de las páginas que yo misma voy partiendo. Tiranía de aquellos que al girar mi atención recubren la estancia de palabras citrón.
Sus mejillas de la gualda, cuando ningún cumplido le nombra, su almendrado mirar sumado al color de aquellos garzos engarzados.
Si pudiera elegir entre la gloria y la sabiduría del camino, y me planteara tan siquiera la duda, más bien ya sería hora de aplazar todo gusto.
¿Quién no es esclavo de su propia ignorancia?
En la soltura de la vida desgranamos acertijos sin esperanza, que a más temprano o tardío, encontraremos en su solución el regocijo por años que pasen o tiempo que tarde.
martes, 13 de diciembre de 2011
Don't try to be.
Mientras crepitan las llamas yo no me hago más joven, pero sí más humana. Con los ojos del lobo hambriento que vigila con cautela el caudal de agua, respirando del aire que flagela sus pulmones.
¿Cómo continuar con la farsa del paciente y del negligente? ¿Qué debería hacer Dios si tuviera bajo sus dominios la presencia de Lucifer? Aquél ángel hermoso de bellas plumas que ahora retratan con la figura del macho cabrío.
La controversia pace por el tugurio de mi mente sin saber a quién debe dirigirse altisonante y a quién regalarle el argot de una pequeña niña.
Mis sábanas se impregnaron bien de ti, pues mis sueños no me anestesian como antes.
Fallezco entre mis pensamientos y renazco entre las melodías que arropan mis oídos, dejándome
en la inopia del presente que atormenta los pensamientos de mi dramaturgia.
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