Compartí mi conocimiento con el suelo que se hallaba bajo el peso de mi cuerpo y encontré las monedas que representaban a tus promesas. Coge a mi otro ''yo'', conversa con el ente que muestra interés por alguien que muestra ser un cínico, un ser de lo más procaz.
Cómo el viento de tarifa, que no deja impune a las olas del mar y despeina las dunas a placer.
Tal vez tratara de moldear tu comportamiento, como todo el barro que necesita esa distorsión para sustraerle toda esa belleza. O quise enredarme tanto en tu pelo que al final me fracturé algún hueso, por la falta de movilidad, ya sabes.
Tus maneras son un escándalo. Y no sé si de la forma en que me miras quieres ver el horizonte o despegarte del infarto del momento, acallando tus posturas cómo el gato recostado.
Estoy harta de caminar hacia un lado de la balanza y otro, ¿ Dónde están tus principios ? Que no los descifro ni con lógica.
No estamos en la misma vibración ni podré darte la abertura vocálica correcta para tomar asiento mientras el humo del cigarro nos consume.
no logic
Aludidos aquellos que alzan sus brazos sacudiendo al viento.
Seguidores
sábado, 8 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Un jajaja para las entrañas.
Decidimos convertir los sentimientos en vómito, así es mucho más fácil, una vez fuera ya no queda nada dentro, pero sin salpicar a nadie.
Y dicen que el que quiere puede, pero para obcecarme ya tengo mi injuria.
Una tabla con toda fórmula existente sobre cómo sobrevivir a la vida y no comprendo ninguna, no consigo abstraerme de los mismos sentidos que me vociferan que debería sentirme mal, que debería olvidar todo gusto por el saber y el comprender.
Susurra al ciego a través de tus gestos, estruja tu imaginación. Tal y cómo yo estrujaría los mofletes de ese chico que todo esconde tras su sombra.
Mis ojos ahora miran en una sola dirección y las cabezas arden entre los bailes de las llamas que ellos mismos prendieron.
in seattle
Y dicen que el que quiere puede, pero para obcecarme ya tengo mi injuria.
Una tabla con toda fórmula existente sobre cómo sobrevivir a la vida y no comprendo ninguna, no consigo abstraerme de los mismos sentidos que me vociferan que debería sentirme mal, que debería olvidar todo gusto por el saber y el comprender.
Susurra al ciego a través de tus gestos, estruja tu imaginación. Tal y cómo yo estrujaría los mofletes de ese chico que todo esconde tras su sombra.
Mis ojos ahora miran en una sola dirección y las cabezas arden entre los bailes de las llamas que ellos mismos prendieron.
in seattle
lunes, 3 de octubre de 2011
Tienes muy poco jamón para ser tan cerda.
Yo creí en la palabra de un hombre cuando me susurró al oído. Y los ojos de una mujer me mintieron cuando se recogió el pelo.
Corbata o pajarita, señorito o flautista. Y los tambores resonando en el centro de la sala, cómo el blues que enciende mi cerebro cada mañana.
No hablo de envidias, ni de pensamientos convertidos en desidias, me gusta palpar la vida con las grietas de mi mano, a mi día le suceden pensamientos que no son dignos de un humano.
Justo detrás, atraviesa la columna de cartón con mil cerraduras y una sola llave.
Doscientas semifusas para mi estómago.
drinking and
Corbata o pajarita, señorito o flautista. Y los tambores resonando en el centro de la sala, cómo el blues que enciende mi cerebro cada mañana.
No hablo de envidias, ni de pensamientos convertidos en desidias, me gusta palpar la vida con las grietas de mi mano, a mi día le suceden pensamientos que no son dignos de un humano.
Justo detrás, atraviesa la columna de cartón con mil cerraduras y una sola llave.
Doscientas semifusas para mi estómago.
drinking and
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


