Recoloquemos todas tus ingenuidades advertidas, riámonos de todo lo que te perdió en su día.
No valores un pequeño bolígrafo por la cantidad de tinta que puedas vislumbrar a través de su fino cuerpo, la punta puede estar ligeramente curvada y con el capuchón todo se oculta.
Un cola cao y un gurruño de pan, suficiente para hacer de mi mañana
algo menos triste que un cantar del viento al mar. Tu reflejo en el
espejo del agua ya no invita a deshacer recuerdos y menos a intentar
apaciguar a los mismos. Con un rayo de sol veo crecer a la planta más hermosa, veo ceños fruncidos y poca fluidez de reacción.
Aunque
el daño se encuentre en nuestro interior no hay que temer, no que
arrodillarse ante él. Busca en el complejo mundo de lo absurdo, yo allí
encontré muchas preguntas. ( 5-7-2011)
Siempre he pensado que las calzadas son demasiado anchas para poder caminar por ellas en toda su extensión. Y jamás vi colores que no existen en tu luz y tampoco pienso que intentase engañarme a mí misma, pero los trozos de tu consciencia ya se han consumido.
Y miles de susurros y berrinches pero el viento sigue callado, apaciguado. Cuatro besos en la mano y un grano de arena por cada desagrado.